jueves, 4 de junio de 2009

Murió la ilusión


"Muerte la ilusión sabe igual que el fracaso". Siempre se puede parafrasear a algún genio escritor para encontrar las palabras descriptivas de un hecho tan miserable. Lo de Chicago el martes por la tarde fue desgarrador. Lo más triste en ciertas ocasiones es perder la identidad. Ya nadie respeta una historia ni un reducto que se había impuesto ante rivales que siempre se encogieron, sin importar sus nombres, cuando visitaban Mataderos. Pocos jugadores en la última década entendieron el significado y el valor de usar esta camiseta. Frente a Defensores de Belgrano además faltó un cabeza de grupo que hiciera llegar el mensaje. Faltó que conociera el significado de las palabras, ya que a veces, no alcanza con sólo decirlas. Cuando Gigena, ya sea por su problema personal y otras cuestiones, desapareció despupés del partido en Morón, Chicago no supo a que jugar ni lo pudo reemplazar. Los pibes del club, como se dice de manera corriente, tuvieron la conciencia de lo que se jugaban, pero no la experiencia para imprimirlo en la cancha. Por eso nada más cierto que los campeonatos no lo ganan los pibes.